domingo, 22 de febrero de 2015

Infusiones para la otitis



La otitis puede afectar a diferentes estructuras del oído. Puede ser una otitis externa, también conocida como “del nadador”, por la prevalencia en personas que realizan deportes acuáticos, una otitis media o una otitis interna.

La otitis externa es la más frecuente en verano. Afecta al canal auditivo externo y aparece por la acción de las bacterias y los hongos presentes en el agua, que alteran su pH ácido y favorecen la anidación de microorganismos susceptibles de producir infecciones. 

Se da sobre todo en niños. Si ha entrado agua en el oído y no sale después de nadar o ducharse, se puede empezar a mover la cabeza a los lados.

Una de las principales responsables de la infección de oídos, sobre todo en verano, es el agua. En principio, darse un baño no tendría que entrañar ningún riesgo, pues lo normal es que el líquido acuífero que entra en los oídos salga por el mismo lugar al instante o bien al cabo de unos minutos, sin provocar daños. 

Así, el oído se seca y no acumula ningún líquido en su interior. Pero otras veces el agua persiste en el conducto auditivo, macerándolo y favoreciendo la entrada de microorganismos patógenos que alteran el pH del medio y causan la infección.

Las infecciones ocurren sobre todo en aguas contaminadas, ríos y piscinas. Muchas veces, aunque hayamos tomado todas las precauciones necesarias para evitar que los microorganismos presentes en el agua infecten nuestros oídos, la dolencia acaba apareciendo.

La otitis media es una inflamación persistente de la mucosa que recubre el oído medio. Se produce una exudación líquida que se acumula y queda atrapada por el cierre de la trompa de Eustaquio, lo que provoca dolor y alteración de la audición (sordera). Las causas más comunes son: sufrir infecciones de oído repetidas veces, una obstrucción infecciosa de la trompa de Eustaquio, una obstrucción mecánica (vegetaciones) o una obstrucción alérgica. También algunos microorganismos pueden ser responsables de estas otitis.

En el caso de la otitis interna, la inflamación se produce en el oído interno o laberinto. A pesar de que se desconoce la causa de su aparición, los especialistas opinan que puede derivarse de una otitis media mal curada o de una infección de las vías respiratorias.

Infusiones y otros remedios para la otitis
Clavo de olor Del clavo, clavo de especia o clavo de olor (Eugenia caryophi-llata), árbol tropical emparentado con el eucalipto, se recolectan los botones florales. Contiene un aceite esencial, rico en eugenol y cariofileno, considerado de alto valor terapéutico. Sobre todo, destaca por sus potentes propiedades antibacterianas, antisépticas y antivirales y, a nivel local, también se revela como un eficaz antiinflamatorio y analgésico.

La esencia de clavo (o bien las maceraciones de clavo en aceite de oliva) se ha demostrado muy útil para aplacar el dolor de oído en otalgias infantiles y para reducir la infección del canal auditivo. Los remedios con clavo, de hecho, se recomiendan en todo tipo de otitis, así como en inflamaciones bucales, odontalgias, amigdalitis y ulceraciones de la piel.

Por vía oral se toma en infusión  con varios clavos de olor(tres tazas al día), en gotas de aceite esencial disueltas en agua o en polvo.

Gordolobo Las flores y hojas del gordolobo (Verbascum ihapsus) se emplean como un eficaz remedio natural en toda clase de afecciones del sistema respiratorio (tanto las de origen infeccioso como alérgico) gracias a sus propiedades balsámicas, expectorantes y antitusígenas.

El aceite de gordolobo, obtenido por maceración de las inflorescencias, también ha demostrado tener capacidad antiinflamatoria para paliar el dolor de oídos. Su aplicación dificulta o reduce la formación de fluidos estériles en los conductos auditivos, facilita la purificación de los mismos y evita que se irriten o inflamen. Del mismo modo, se usa en gotas para aliviar quemaduras, heridas superficiales, llagas, forúnculos y otras dolencias de la piel.

Por otro lado, destaca porque disminuye la formación y acumulación de mucosidad y porque favorece la expulsión de flema con la tos. En este sentido, las infusiones con gordolobo resultan muy válidos en otitis moderadas causadas por un resfriado.

Se toma en infusión sola o combinada, hasta tres tazas al día; en decocción concentrada para lavados y compresas.

Ajedrea blanca Esta planta, también llamada “poleo blanco” (Satureja fructicosa), es una mata aromática común en los montes bajos del litoral mediterráneo. Contiene un aceite esencial, rico en pulegona, fla-vonoides y ácido rosmarínico, entre otros principios activos, que le otorgan una remarcable acción antiséptica y antibacteriana.

En aplicación externa, la ajedrea blanca resulta especialmente eficaz para frenar la infección en heridas cutáneas leves, sinusitis, conjuntivitis, blefaritis y otitis (sobre todo la otitis media). Unas gotas de su infusión, o bien de su esencia, pueden emplearse para combatir la infección del oído medio e interna: paraliza la acción del virus causante y evita la aparición de náuseas y dolor agudo y, en casos graves, las pérdidas de equilibrio.

Para combatir las otitis, esta planta mediterránea puede tomarse en infusión, dos tazas al día con las comidas; en gotas de una infusión, dos veces diarias.

fuente: aqui