martes, 14 de abril de 2015

EL MAL DE OJO




La herida del aura.
Las causas, curación y prevención
La fuerza interna actúa en ambas direcciones sea para el Bien o para el Mal. Son los dos extremos de una misma cuerda, igual que ocurre en magia, en espiritualidad, o en el ego en su doble vertiente, nos debatimos entre dos polos. Lamentablemente todos los extremos son perjudiciales y muy difíciles de mantener por mucho tiempo, por eso vivimos en una interminable contienda de bandos hasta lograr ese equilibrio, esa armonia perfecta que supone el acuerdo entre la personalidad del Ego y el Ser interno. Ese es nuestro verdadero objetivo en esta vida, y la forma en que lo consigamos sera nuestro trabajo de este ciclo material..
Una palabra, un deseo potente, la envidia, y sobretodo, nuestras propias inseguridades pueden provocar efectos nefastos en nosotros mismos además de un perjuicio para la colectividad. Nuestro primer contacto con el entorno se concreta mediante la vista, por eso dicen que una mirada vale más que mil palabras, y es cierto. Los ojos delatan a una persona si es pacifica o agresiva; si es coqueta o lasciva, si rabiosa o envidiosa, timida o provocadora.

Así pues, no es de extrañar que el ojo desde tiempos inmemoriales haya sido considerado como el principal transmisor de energías ya sean positivas o negativas del alma humana. Existen protectores de envidia desde tiempos inmemoriales como el ojo de Casiopea, o el ojo de Horus, porque desde que el mundo es mundo han existido Caín y Abel, blanco y negro, luz y sombra, amor y oscuridad.
La vista es el órgano que mas poder puede canalizar debido a su correspondencia con el hígado donde se acumula toda la rabia y la frustración, la simpatía y la confianza. Mediante la mirada podemos trasmitir esas emociones y muchas veces de forma inconciente. Si nos enamoramos los ojos nos brillan de luz, la ternura de la madre se percibe en la mirada sobre el bebe, el filtro de la ira se refleja en las chispas que desprenden nuestros ojos, y ante la envidia, se enturbia la expresión, se oscurecen la luz y los parpados se entrecierran como un felino dispuesto a atacar en la noche.
Hy hablaremos de las enfermedades del aura trasmitidas por vibraciones externas, y entre ellas a la mas fuerte se le llama mal de ojo. Vamos a ver la forma de detectarlo y de curarlo pero como siempre, te recomendamos que si lo que aquí te facilitamos no te da resultados, no intentes nada más y acude a un especialista.

EL MAL DE OJO
Es un malestar generalizado que comienza por agitación, cansancio, mala racha sin motivo justiciado, en todos los asuntos que estamos tratando y va in crescendo acumulando malestares y molestias.
Suele ir acompañado de problemas físicos no habituales.
¿Cómo se produce esto?
Sencillo. A través de una asimilación de energía dañina trasmitida a por otra persona, ya sea provocado voluntaria o involuntariamente.
Puede ocurrir que el provocador desconozca su propio poder y lo mas seguro es no sea consciente de sus propios deseos o envidias ajenas, pero eso no quiere decir que igualmente no sea el causante.
Hay unos síntomas que son indicativos de mal de ojo provocado:

EN LOS NIÑOS
Hay 3 síntomas muy definidos:
– Llanto continuo (sin haber causa aparente alguna).
– Falta de apetito.
– Insomnio (se suelen despertar por la noche).

SINTOMAS EN PERSONAS ADULTAS
1.-Insomnio
2.-Pesadillas y sueños negativos repetitivos.
3.-Sobresaltos durante el sueño (se despiertan con sensación de azoramiento y agobio)
4.-Pesadez y opresión en el pecho ya sea dormido o despierto.
5.-Presión en la garganta por un sueño ocurrido en las últimas horas de la noche. Siempre en este caso el despertar es sobresaltado con la presión en la garganta.
6.-Tensión nerviosa. Estado de nerviosismo y ansiedad generalizada, pero hay que tener en cuenta que deben concurrir mas de un síntoma a demás de este.
7.-Falta de energía. Se encuentra en un estado de e energía bajísimo encontrándose habitualmente cansado.
8.- Depresión
9.- mareos y vahídos
10.- Mente confusa. De no comprender cosas simples, olvidos, sensación de embotamiento. Pérdida de memoria
11.- nauseas, y vómitos y falta de apetito
13.- inapetencia sexual.

Tristeza, llanto, dolores de cabeza, estómago y espalda sobre todo. Tensión nerviosa y falta de concentración son características muy sintomáticas. A esto se añada que los médicos no encuentran motivo justificado para estos estados, y evidentemente, a partir de ahí, ya tenemos el caldo de cultivo para que se sumen los problema de relación de pareja, con secuelas tales como la impotencia o inapetencia sexual. Los mareos, la perdida de memoria. La desgana o desinterés por la vida aparecen en escena, y como consecuencia llegan problemas laborales, y económicos, bien sazonado todo ello con enormes disputas familiares. El resultado es una crisis personal, en la que lo más difícil, es detectar la causa. En una palabra la persona ha perdido su vibración energética habitual y todo se viene en su contra.
El hecho de que todos tengamos uno o dos de estos síntomas no significa que estemos cogidos por el mal de ojo; deben coincidir muchos de todas estas características y así y todo debemos cerciorarnos del aojamiento se ha producido.

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