lunes, 6 de abril de 2015

Numerologia transpersonal - Mario liani

  El lenguaje oculto de los números

El número es la esencia de todo lo que existe, puesto que las cosas difieren unas de otras por razones cuantitativas y numéricas. A partir de este hecho, se puede afirmar que todos nuestros gustos, éxitos y fracasos siempre están precedidos por una progresión de contingencias numéricas que determinan nuestras acciones según la armonía que exista en el mundo que nos rodea.

En el campo de las investigaciones no se pueden obviar los números, pues cualquier tipo de clasificación que se haga debe ser medida o comparada a través de dígitos numéricos. En el mundo del trabajo, la productividad es evaluada numéricamente y el concepto de posesión (objetos, dinero, etc.) viene expresado en cifras.

Cuando queremos localizar a alguien a través del teléfono, de una dirección postal o en un horario determinado, lo hacemos por medio de números. En nuestra vida diaria, frecuentemente aparecemos como números, debido a nuestro documento de identidad, licencia de conducción, pasaporte, placa de circulación, etc.

Los números son para nosotros el sinónimo de la  felicidad cuando representan un pago por recibir o la ganancia de una buena suma de dinero, pero se convierten en una expresión de tristeza cuando representan una deuda por pagar o una pérdida sufrida...

En apariencia, los números son los instrumentos de comunicación y comprensión práctica de nuestra cotidianidad. Sin embargo, ellos no solamente caracterizan el frío y abstracto lenguaje de las matemáticas, sino que también integran en sí mismos un complejo sistema interpretativo por medio del cual es posible penetrar en la esencia de todo lo que nos rodea, incluyendo el conocimiento de nosotros mismos.

Orígenes de la Numerología

Para la Numerología, el Número es un símbolo. Por tanto, la Ciencia de los Números ciertamente se originó a partir de los símbolos usados por los hombres primitivos para expresar sus primeras ideas.
Hace miles de años, civilizaciones y culturas tan antiguas como las de los Chinos, Japoneses, Griegos, Hebreos, Árabes, Egipcios, Fenicios, Cristianos, Mayas e Incas, emplearon sus propios sistemas numéricos y matemáticos para desentrañar los misterios de la vida humana y la formación del Universo.

Los antiguos eruditos estudiaban y usaban los números como una guía de vida, llegando a asignarles propiedades cabalísticas y mágicas. De hecho, los hindúes y los árabes recetaban “cuadrados mágicos” compuestos por números, como amuletos de protección y sanación.

La Qabalah, antiguo conocimiento místico hebreo, proporcionaba importantes revelaciones espirituales a través de la Gematria, un sistema numérico usado principalmente para el estudio de la Biblia. Con valores numéricos muy específicos, cada una de las 22 letras del alfabeto hebreo está representada por un símbolo, un número y un concepto. En tal sentido, de una manera muy general podemos decir que la equivalencia de valores entre ciertas palabras, puede ser usada para interpretar los significados y la conexión existente entre ellas.

Aunque tales sistemas numéricos llegaron a convertirse en profundos basamentos para el estudio, la comprensión y la divulgación de dichas culturas, sobresale el importante papel desempeñado por el filósofo y matemático griego Pitágoras, quien fundó - hace alrededor de 2.600 años atrás - una rigurosa escuela filosófica y hermética creada a partir de antiguos secretos egipcios y basada en la estrecha vinculación del devenir humano y las leyes matemáticas que rigen los precisos movimientos del Cosmos.

El principal postulado de la Escuela Pitagórica, base de la moderna filosofía de los números utilizada actualmente, estaba fundamentado en que los números han existido desde antes que apareciera la mente humana, afirmando que todo cuanto existe está compuesto por una serie de vibraciones numéricas que van (en su expresión más simple) del 1 al 9, regidas por estrictas leyes de progresión y periodicidad.

A él se le acredita la compilación científica del significado numerológico de cada número, asociando los nueve números básicos a determinadas expresiones humanas y desarrollando técnicas para entender sus influencias en la vida del hombre, a través de la formulación de un mapa natal numerológico que las explicara.

A través del tiempo, la Numerología se constituyó en una base espiritual no sólo para las civilizaciones antiguas, sino también para muchas órdenes místicas y secretas que surgieron posteriormente, como la Orden Rosacruz y la Masonería, y que perduran hasta nuestros días.

La vigencia de lo postulado por Pitágoras es observable en las diferentes aplicaciones de la moderna Numerología occidental, pues cada una de esas vibraciones numerológicas corresponde a un arquetipo determinado (de conducta, de acción, de tiempo, etc.) relacionado con conceptos de índole espiritual, evolucionista, psicológica, física, emocional, intuitiva, cíclica y energética.

Vibraciones energéticas

Albert Einsten afirmó que todo está compuesto de energía: fenómenos, objetos, personas o cualquier cosa que se nos ocurra citar. A la postre, todo es energía en movimiento, todo vibra. Por tanto, todo fenómeno vibratorio puede ser estudiado, medido y cuantificado. ¿Cuál es el patrón de medición que el ser humano generalmente usa? El patrón numérico.

En la vida diaria generalmente usamos los números para cuantificar hechos conocidos o aquellos que consideramos lógicamente cuantificables. Pero existen campos de conocimiento de índole sutil o abstracta donde la lógica pareciera imponer condiciones para considerarlos no cuantificables. ¿Si pudiésemos cuantificar lo abstracto, porqué no hacerlo a través del uso del patrón numérico que conocemos?

Las más recientes investigaciones científicas conducen al ser humano a la cada vez más frecuente comprobación de los postulados de las antiguas religiones orientales, en cuanto a la existencia de centros energéticos en el hombre, los cuales se manifiestan a través de las emanaciones del campo áurico. 

Las investigaciones realizadas a través del método Kirlian han hecho posible obtener resultados cuantificables sobre la existencia de esos campos energéticos, los cuales continuamente emiten información referente al estado físico y emocional del ser humano.

La interrelación de tales patrones de energía, denominados vibraciones energéticas, conforma la personalidad total del individuo. En pocas palabras, la conducta que emana de la personalidad humana puede definirse como un conjunto de determinadas vibraciones sutiles con diferente longitud de onda que interactúan entre sí, las cuales también pueden ser cuantificadas y explicadas por medio de un método de medición “no tradicional” basado en números, denominado Numerología.

En virtud de ello, me atrevo a decir que la Numerología puede ayudar a explicar de una manera muy simple y directa algo tan complejo como lo es la conducta humana, pues a través de ella es posible visualizar inmediatamente sintomatologías de comportamiento que quizás costaría mucho tiempo detectar por medio de disciplinas conductuales tradicionales.

Así como es posible estudiar y comprender por medio de la Numerología los patrones energéticos que caracterizan a un individuo o un grupo de individuos, también es posible hacerlo con acciones o sucesos, gracias al conocimiento de la periodicidad de los ciclos de vida, los cuales están regidos por leyes periódicas similares a los ciclos de la naturaleza o las cuatro estaciones. En las páginas siguientes, encontrarás mayores detalles sobre este tema.

fuente: aqui