martes, 2 de febrero de 2016

El desequilibrio ácido-alcalino



El estilo de vida y la alimentación moderna favorecen un exceso de acidez en las células del organismo, lo cual es propiciatorio de diversos tipos de trastornos y enfermedades. El Dr. Robert O. Young, naturópata, microbiólogo y nutricionista, postula que el cuerpo humano es alcalino en diseño y ácido en su función. Para él, la gran fuente de enfermedad es causada por la hiper-acidificación de la sangre y los tejidos, debido a nuestra manera equivocada de vivir, de alimentarnos y de pensar. La acidificación favorece la aparición de dolencias de tipos inflamatorios, degenerativos o infecciosos, además de aumentar su severidad, prolongar su duración y dificultar su curación. Cada cosa que comemos o bebemos altera el equilibrio ácido-alcalino de nuestro organismo, el cual se relaciona con reacciones químicas esenciales que suceden en nuestras células y tejidos y de las cuales depende nuestra salud. Para funcionar adecuadamente las células necesitan mantenerse ligeramente alcalinas, pero, debido al estilo de alimentación occidental, tienden a estar ácidas.
Según esta teoría, las enfermedades no son causadas por virus o bacterias, microbios y gérmenes externos a nuestro organismo, sino que se trata más bien de la descomposición de nuestras células y tejidos, la que atrae a los gérmenes a su medio natural -tejidos en descomposición- provocando males mayores.
¿Pero qué es lo que provoca la descomposición de nuestros tejidos?
Para comprenderlo mejor, vamos a darle primeramente un rápido repaso a cómo funciona la bioquímica del cuerpo.

BIOQUÍMICA DEL CUERPO
El medio líquido de nuestro organismo es tremendamente sofisticado, transportando cargas y potenciales electroquímicos que afectan al PH del medio. Un PH demasiado ácido o alcalino puede obstaculizar la eficiencia de la química y las funciones del cuerpo. Cuando se da un exceso de acidez, el organismo responde, intentando proteger las células y tejidos sanos, activando cualquiera de los sistemas, en la sangre, linfa, células, pulmones y riñones. Pero a veces el organismo se encuentra sobrecargado por un exceso de acidez, y cuando ya no puede neutralizar de manera eficaz este exceso de ácidos y eliminarlos, éstos quedan depositados en los fluidos extracelulares y las células del tejido conectivo, comprometiendo directamente la integridad celular.
Cuando los ácidos se van acumulando, éstos comienzan a erosionar las venas, arterias, células y tejidos, derivando en una desorganización celular denominada enfermedad degenerativa.
Podemos decir que las alteraciones en el PH del organismo crean un medio que favorece que las células sanas degeneren en células enfermas o gérmenes que pasarán a través de varios estados de fermentación. En este proceso se producen nuevos desechos ácidos que aún desequilibran más el PH y llegan a interferir en los biosistemas del cuerpo, dando lugar a diferentes tipos de sintomatologías.
Teniendo en cuenta, pues, que la salud está definida por el equilibrio ácido/alcalino de nuestro organismo, y sus componentes más básicos, los tejidos, las células, etc., nuestro interés principal debería centrarse en mantener este equilibrio, observar las causas que provocan la desestabilización y evitarlas o neutralizarlas convenientemente.
Para ahorrarnos las explicaciones acerca de cómo funcionan los fundamentos del PH, los ácidos y las bases, digamos que en la escala que se baraja para medir el PH del organismo, se considera el 7 como un medio neutral. Los números por debajo del 7 son ácidos, siendo el 0 el más ácido (el 1 correspondería a los jugos gástricos del estómago). Consecuentemente, los números por encima del 7 son alcalinos.

FUENTES DE DESEQUILIBRIO DEL PH
Recordemos una vez más que cuando tiene lugar el desequilibrio del PH producido en los tejidos y fluidos del cuerpo se crea el medio perfecto para que los gérmenes se desarrollen, causando una multitud de síntomas que denominamos equivocadamente enfermedades (dado que la enfermedad real consistiría en esta desestabilización del PH en diferentes áreas de nuestro organismo).
El equilibrio del pH en tu organismo es la clave para tener una salud, un peso, una claridad mental y un vigor general óptimos. Con esta innovadora dieta conseguirás tu equilibrio y podrás despedirte para siempre de la falta de energía, las malas digestiones, los kilos de más, las molestias y las enfermedades.
Basa tu alimentación en los vegetales.
Vegetales de hojas oscuras verdes y amarillas (una potente fuente de clorofila, vitaminas y minerales, fibras, encimas, fitonutrientes, etc.).
Seguidamente, toma abundantes granos germinados y legumbres como la alfalfa, lo que supone una buena fuente de magnesio y minerales.
Semillas y nueces (las almendras son especialmente una buena fuente de calcio, vitamina E, etc.)
Aceites ácidos esenciales, como omega 3 y omega 6 (aceite de linaza, de oliva, de coco, etc.)
Frutas poco dulces y granos (el aguacate es una buena fuente de energía).

ALIMENTOS A EVITAR
Elimina conservas, grasas animales, sal, azúcar refinada,carbohidratos refinados etc.
Evita los productos de origen animal, salvo la miel.
Evita el aceite recalentado y la comida calentada en microondas.
De acuerdo al Dr. Robert O. Young: “si logramos mantener nuestro cuerpo con un pH alcalino entre 7.3 y 7.4 nos mantendremos libres de enfermedades”
Nota: Una cucharita de limón o la lima en un vaso de agua por la noche, antes de acostarte, y en la mañana al levantarse tiene un excelente efecto alcalino y desintoxicante.

“La milagrosa dieta del PH” por Dr. Robert O. Young

fuente: SAIKU