domingo, 10 de julio de 2016

Infusiones con agripalma para el corazón y más


La agripalma (Leonurus cardiaca) es una planta perenne originaria de Europa y de las tierras templadas de Asia central.
Una especie diferente llamada agripalma china (Leonurus heterophyllus) es empleada por los fitoterapeutas chinos.
La agripalma crece principalmente en suelos pobres, aunque a veces también se cultiva enjardines.
La planta crece hasta alcanzar 1 metro de altura. Su tallo suele ser de color rojo violeta. Las hojas tienen forma de palma y son de color verde mate, con la superficie superior más oscura que la inferior. Las pequeñas flores pueden ser blancas, rosas o rojas. Las plantas y las hojas se secan y se usan con fines medicinales. Las hojas tienen su mayor potencia cuando se cortan justo después de que la planta haya florecido. 
La agripalma es también el origen de un tinte verde oscuro. La planta tiene propiedades astringentes y un olor desagradable.

Utilización general

La agripalma tiene una larga historia de usos tradicionales en muchas culturas diferentes. El nombre latino cardiaca se refiere al corazón, y la agripalma se ha utilizado tradicionalmente para tratar enfermedades relacionadas con el corazón, entre ellas los trastornos nerviosos cardíacos, como las palpitaciones, la arritmia cardíaca (latido irregular) y el latido cardíaco acelerado. Se ha empleado como tónico general para fortalecer el corazón y tratar la insuficiencia cardíaca. Los fitoterapeutas modernos siguen prescribiendo la agripalma para estas alteraciones.
También se emplea como sedante general leve, agente calmante y en el tratamiento de la epilepsia. Los científicos han aislado muchos compuestos activos diferentes en la agripalma. La leonurina y la estaquidina que se encuentran en la planta disminuyen la presión sanguínea y tienen un efecto sedante sobre el sistema nervioso central, según estudios realizados en animales de laboratorio.
Existen investigaciones científicas en curso sobre los efectos de la agripalma sobre el sistema nervioso central con resultados diversos. Estudios realizados hace unos años mostraron que existen evidencias que sugieren que la agripalma es eficaz en el tratamiento de determinadas alteraciones cardíacas.
La agripalma también se ha utilizado para tratar trastornos femeninos relacionados con la menstruación y el parto. A menudo, esta planta se administra para estimular la menstruación cuando está ausente (amenorrea) o es irregular y se retrasa (dismenorrea), para favorecer el parto y, después del alumbramiento, para favorecer la relajación del útero y su vuelta a la normalidad.
De momento, no existen estudios científicos que describan específicamente los efectos de la agripalma sobre el sistema reproductor, de forma que los usos tradicionales de la planta no pueden confirmarse ni negarse. Otros usos occidentales de la agripalma son el tratamiento del asma y el hipertiroidismo, la prevención del exceso de meteorismo y el insomnio. También se emplea externamente en forma de ducha para tratar la vaginitis.
Los fitoterapeutas chinos emplean la agripalma para tratar problemas del corazón, el hígado y los ríñones. Además de los usos sobre el corazón y el sistema reproductor conocidos por los fitoterapeutas occidentales, los médicos chinos emplean la agripalma para tratar la retención de agua, junto con otras plantas, como el espino albar, para prevenir los accidentes vasculares cerebrales y tratar algunos tipos de eccema. Algunos investigadores chinos han descrito que la agripalma china puede prevenir los coágulos sanguíneos.
Es un ingrediente de diversas fórmulas herbales chinas que se utilizan con frecuencia. En un estudio publicado recientemente, los investigadores describieron un remedio chino tradicional compuesto por 21 plantas, entre las cuales se encontraba la agripalma, que resultó útil para tratar con éxito síntomas de un síndrome nefrótico crónico y nefritis lúpica en una chica adolescente.
Los resultados fueron tan prometedores que se han puesto en marcha diversos estudios para probar la efectividad de estas plantas en personas con lupus eritematoso sistémico.

Infusiones con agripalma

La agripalma se prepara habitualmente añadiendo una cucharadita de hojas a una taza (350 mi) de agua hirviendo; la infusión que resulta se toma dos veces al día y tiene un gusto amargo y desagradable (se puede añadir miel, limón u otros aromatizantes para hacerlo más aceptable). La agripalma también puede presentarse en forma de tintura. La dosis habitual es de 1 ml (39 gotas), tres veces al día.

Precauciones

Las mujeres embarazadas no deben tomar agripalma debido a sus acciones sobre el útero. Aquéllas que tienen una menstruación abundante deben evitarla.
Cualquier persona con un trastorno cardíaco o que esté tomando medicación para tratar un trastorno del corazón debe consultar antes con un médico.
Las personas que están recibiendo medicamentos para trastornos tiroideos también deben consultar con el médico antes de tomar esta planta.

Efectos secundarios

La agripalma tiene una larga historia de uso sin ningún efecto secundario negativo cuando se toma por vía oral en forma de infusión o tintura; sin embargo, algunas personas pueden presentar una erupción cutánea cuando manipulan las hojas de la planta.

Interacciones

Existen pocos estudios científicos sobre las interacciones de la agripalma. Sin embargo, como se ha comentado antes, las personas que están tomando medicamentos para el corazón, el tiroides u otras enfermedades importantes deben consultar con el médico. Esta planta se ha empleado en diversas mezclas durante siglos sin interacciones conocidas.

fuente: aqui