domingo, 14 de agosto de 2016

Cero expectativas

El escrito a continuación, en apariencia contradictorio, te explica el por qué las expectativas en el proceso de curación con las 4 palabras sanadoras, salen sobrando.

    “Una mujer enferma le pregunta a su cuerpo: ¿Qué puedo hacer por ti? Y el cuerpo responde: amarme. La mujer le cree. Entonces lo ama una semana, lo ama dos, lo ama tres. Al cabo de la cuarta semana vuelve a decirle a su cuerpo: Oye! me mentiste. No te has sanado!!!. Y su cuerpo responde: es que también tú me mentiste, lo tuyo no fue amor.”

Es tanta la falta de amor con la que nace el ser humano, es tan bajo su nivel de autoestima, que cuando repentinamente alguien llega a su vida para comentarle de la existencia de 4 códigos de luz sanadores y purificadores que son: te amo, lo siento, perdóname y gracias; la mente se llena de preguntas como: ¿Funcionarán?, ¿Hay testimonios de gente que se haya sanado así con estas cosas tan raras?, Ok, pero ¿Quién avala esto?, ¿Y cómo se llama la secta? ¿Es sólo decir TE AMO y ya? ¿Cómo es que 4 palabras pueden sanar? ¿Y la medicina qué? ¿Por qué esto no se descubrió antes si esas palabras existen hace milenios? ¿Garantías?

O quizá esta perla:

¿4 palabras que curan? ¿Amor?… Ay no! Perdón pero para mí no hay como el poder de Dios.

Perdóname tú a mí, pero estamos hablando de amor ¿Por qué eso tendría que tener garantías? ¿Por qué tendrías que condicionarlo a curarte? Es amor. No se trata de que bebas una pócima amarga que circulará por tu cuerpo quemándolo por dentro y dejándote asquead@. Es amor. Sólo hay que sentirlo. ¿Acaso amarte ha de tener precio? ¿Amarte ha de tener resultados?

Esperar resultados suena como: ahhh no! Yo no estoy dispuesta a amarme todo un mes sin saber si eso me llevará a algún lugar.

Deseo que recuerdes que hace 4 años escribí un libro llamado “4 palabras que curan” y que habiendo transcurrido ese tiempo, estoy ampliando aun más tus horizontes. Así que las aparentes paradojas de este texto apoyarán totalmente tu proceso de curación. No quiero que te preguntes: ¿De qué se trata? ¿Acaso estas palabras no curan? Deseo que aprendas a interpretar lo que subyace lo escrito. Deseo que aprendas a sentir amor por ti desinteresadamente, como si lo merecieras, que así es.

Me preguntas en qué pueden beneficiarte estos códigos de luz, o qué milagros crean como si no merecieras el amor. Como si hicieras un intercambio extraño: Ok, Vivi. Yo comienzo a amarme pero ¿Cuánto tiempo tengo que hacerlo? ¿Me aseguras que mejoraré mi salud?

Vuelvo a pedirte perdón! Es que aunque jamás te sanes tu compromiso contigo es amarte! Aunque tu enfermedad jamás desaparezca, aunque dejes este mundo estando totalmente arruinad@, naciste para quererte y nada más. Esa es la razón de tu existencia y no la búsqueda de una relación sentimental, salud o dinero, ya que eso llegará por añadidura, llegará sólo cuando sea perfecto.

Es justo en el momento que tu mente asume esto que he escrito, cuando se deja de preguntas, peticiones o dudas. O mejor aún, cuando aprende a amar y bendecir lo que es y lo que no es.

El milagro ya te fue concedido y nace con la simple posibilidad de estar lo suficientemente presente, anclad@ en el ahora para decirle a tu existencia:

    Entonces te abrazo, y te regalo un TE AMO como una de mis más valiosas pertenencias. TE AMO como quien no quiere perderse un solo segundo de esta vida inútilmente. TE AMO como si supiera lo que eso logra en ti, como si tus dolores no existieran. TE AMO como si fuera lo único que soy capaz de hacer. TE AMO como si hoy hubiera nacido, como si fuera mi primer día de vida en este mundo. TE AMO infinito.