jueves, 18 de agosto de 2016

Infusiones para la dermatitis


La dermatitis de contacto es el nombre que se da a cualquier inflamación de la piel derivada del contacto con una sustancia. Existen dos tipos: irritativa y alérgica.
La dermatitis de contacto irritativa es la más frecuente y supone aproximadamente el 80% de los casos.
Puede estar causada por jabones, detergentes, disolventes, adhesivos, fibra de vidrio y otras sustancias que pueden lesionar directamente la piel.
La mayoría de los cuadros son leves y limitados a las manos y los antebrazos, pero pueden afectar a cualquier parte del cuerpo que entre en contacto con la sustancia irritante. Los síntomas son diversos: enrojecimiento, picor, aparición de costras, tumefacción, ampollas, sequedad, descamación, engrosamiento de la piel y sensación de calor en el sitio de contacto
Los síntomas pueden ser leves o graves y se parecen a los de la dermatitis de contacto irritativa. Puede ser necesaria una prueba de contacto para determinar qué tipo de dermatitis presenta una persona.
El diagnóstico empieza con una exploración física completa y preguntando al paciente sobre su estado de salud y sus actividades diarias. Cuando se sospecha una dermatitis de contacto hay que intentar saber todo lo posible sobre las actividades del paciente, el lugar de trabajo, el uso de medicamentos y cosméticos, etc. -cualquier cosa que pueda indicar el origen de la enfermedad-.
En algunos casos, se lleva a cabo un examen de la vivienda o del lugar de trabajo. Si la dermatitis es leve, responde bien al tratamiento y desaparece, no suelen hacerse más investigaciones. En los casos más difíciles, hay que realizar pruebas cutáneas para identificar el alérgeno específico.
Existen dos tipos de pruebas cutáneas que se utilizan actualmente. El más empleado, el método de la cámara de Finn, emplea una placa de aluminio con varios pocitos. Cada uno se rellena con una pequeña cantidad del alérgeno que se va a estudiar, y la placa se pone en contacto con la piel de la parte superior de despalda. Después de 48 horas, se retira y se inicia la lectura. Se hace una segunda lectura al cabo de unos cuantos días.
El segundo método supone la aplicación de una pequeña cantidad de la sustancia que se va a estudiar directamente sobre la piel normal, que se cubre con una gasa para evitar el contacto con el aire y mantener la sustancia en contacto con la piel (vendaje oclusivo) .
Después de 48 horas, se retira el vendaje y se observa la reacción resultante. Para identificar el alérgeno, puede ser necesario repetir las pruebas, lo que puede tardar semanas o meses y no siempre tiene éxito. Además, estas pruebas cutáneas solamente son eficaces en caso de dermatitis de contacto alérgica, lo que es un paso esencial para descartar que se trate de una dermatitis de contacto irritativa.

Infusiones para la dermatitis

Infusión para la dermatitis #1: Hacer una infusión con 1 cucharada de bardana  en una taza de agua que esté hirviendo.  Tapar y filtrar y tomar 1 vez al día.
Infusión para la dermatitis #2: Hervir por 5 minutos una taza de agua que contenga 1 cucharada de hojas y flors de caléndula. Pasado ese tiempo, retirar del fuego y cubrir.  Filtrar y tomar 1 taza al día.
Infusión para la dermatitis #3:  Verter en una taza de agua que esté hirviendo 1 cucharada de hojas de llantén {Plantago majar) y dejar que se refresque.  Colar y tomar 1 taza al día.
Infusión para la dermatitis #4:  Hervir en un litro de agua un puñado de raíz de sello de oro, lavado y picado, y una vez llegue al punto de ebullición.  Retirar del fuego y dejar refrescar.  Mezclar con arcilla verde hasta obtener una pasta y luego aplicar en la zona afectada.
Infusión para la dermatitis #5: Hacer una infusión con un puñado de hojas de menta en una taza de agua y luego de hervido, adicionar sal y arcilla.  Mezclar hasta formar una crema y aplicar en la zona afectada.
Conoce más remedios para la dermatitis que puede elaborar en casa de forma fácil y rápida.

Recomendaciones

Hacer una dieta desintoxicante del hígado con frutas y verduras por una semana con el fin de limpiar el organismo de toxinas que pueden estar causando la dermatitis.
Lubricar la piel con cremas naturales sin químico.
Cuidarse del aire seco.
Preferir el uso de ropa confeccionada con telas de algodón, en lugar de sintéticas.

fuente: aqui