viernes, 30 de mayo de 2014

LA ENERGIA DEL SEXO



Hoy en día, con la liberación de la mujer el sexo ha pasado ha ser una cosa natural, sin demasiada trascendencia, algo ludico, divertido y propio de personas sanas y equilibradas y ciertamente lo és.

Pero a mi entender es algo mas. Sabemos que todo es energía, incluso nuestros pensamientos, sabemos también que nuestro cuerpo físico esta rodeado de un aura o cuerpo energético.

Así pues parece lógico pensar que al intercambiar caricias y besos, también intercambiamos energía. El contacto físico, la aproximación, sin duda es una “invasión” de nuestro campo energético.


Imaginemos nuestro cuerpo rodeado de su campo magnético o aura, e imaginemos un abrazo, en ese punto los dos campos magnéticos se mezclan totalmente.

Todos sabemos la energía que produce un encuentro sexual, el pulso y la respiración se aceleran, sube la temperatura, la piel se torna mas sensible al contacto, hasta que finalmente una energía que nos sale de dentro estalla y todo vuelve poco a poco a un estado normal, incluso mejor que normal, pues nos sentimos mas relajados y felices, gracias a las hormonas que se generan con el acto. Aumentado en el caso de que sea acompañado de enamoramiento

Sabemos también que las relaciones sexuales se alimentan en gran medida de imaginación, pensamientos y deseos. Todo ello energía que se transmite de un amante a otro dada la intención voluntaria de compartir esos pensamientos

Como vemos, un derroche de energía que pasa de unos a otros. Hay pocas oportunidades en nuestra vida cotidiana en las que estemos tan concentrados en lo que estamos haciendo y aun menos en las que estemos concentrados en dar, a otro ser humano.

No en vano en las culturas ancestrales el sexo tenia una gran relevancia para quienes querían iniciarse en los misterios sagrados.

No olvidemos que un encuentro sexual puede generar una vida, tal sera la energía empleada en ello

Considerando todo eso seria prudente elegir a nuestros compañeros sexuales, no solo con el impulso físico si no también considerando este intercambio energético el cual nos puede nutrir y fortalecer o al contrario dejarnos desgastados y con la sensación de haber perdido vitalidad.

No es solo compartir placer, es algo mas profundo, mas intimo, que trasciende el cuerpo físico que vemos y tocamos

Pilar