jueves, 29 de enero de 2015

CONTINUA LEVANTANDOTE – Yehuda Berg

Rav áshlag escribió que si una persona que desconociera las formas del mundo observase a un becerro y a un bebé humano, seguramente pensaría que el becerro es un ser superior. Después de todo, un becerro puede levantarse de una vez y comenzar a caminar casi inmediatamente, mientras que el bebé humano no puede ni siquiera mantener su cabeza arriba y sólo se cae una y otra vez. Por supuesto, una vez que ha crecido completamente está claro que el humano, con toda su inteligencia y libre albedrío, es más evolucionado que una vaca.
Mientras mayor es nuestro potencial, es más probable que caigamos, ¡muchas, muchas veces hasta que nos salga bien!
Lo importante es continuar levantándonos, sabiendo que algún día nos pararemos sobre nuestros propios pies y caminaremos hacia la Luz.