miércoles, 7 de octubre de 2015

Cómo perdonarnos a nosotros mismos




Equivocarnos forma parte de nuestro aprendizaje vital. No somos perfectos, y eso hace que  a menudo podamos llegar a errar. Cuando el error es tan grande que ha podido hacernos daño o hemos hecho daño a terceras personas puede desembocar en un gran sentimiento de culpa que nos dificulte poder solucionar aquello que hemos hecho mal, y sobretodo de perdonarnos a nosotros mismos.

A menudo es más fácil perdonar a los demás que perdonarnos a nosotros mismos. Podemos llegar a ser nuestros peores jueces. Nuestros sentimientos de culpa pueden ser implacables y una pesada losa que no podemos llevar con nosotros para siempre.
El pasado no puede cambiarse, pero si podemos superarlo. Perdonarse es un paso necesario para poder avanzar y dejar atrás el pasado. Es fundamental aprender de nuestros errores y subsanarlos en la medida de lo posible para poder dejarlos atrás y no traerlos continuamente a nuestro presente. 
Aprender de nuestros errores es esencial para poder dejarlos atrás y superarlos, y con ello poder perdonarnos y seguir adelante con nuestras vidas.

5 pasos esenciales para poder perdonarnos:
1-.Aceptar el error. El primer paso para poder perdonarnos tras un error es comprender que magnitud ha podido tener éste y el daño que hemos podido hacer. Mirar nuestros errores de frente nos permitirá repararlos en la medida de lo posible y pedir perdón a quien hayamos dañado o se haya visto afectado.

2-.Entender el porqué de nuestro error. Una vez aceptado nuestro error, el siguiente paso sería evaluar las consecuencias del mismo, así como comprobar el daño que nos ha podido hacer y que hemos hecho. 

3-. Aprender de los errores. Los errores forman parte de nuestro aprendizaje vital, de nuestra maduración personal y emocional. De ellos podemos sacar las mejores lecciones. Cada experiencia encierra una lección. Si en cada error nos limitamos a experimentar dolor y culpa, la experiencia habrá sido en vano. Tenemos que ser capaces de encontrar la enseñanza que nos aporta los fallos. Gracias a ello podremos salir más fortalecidos, y estaremos mejor preparados para afrontar el futuro.

4-. Cambia la perspectiva. Evita cualquier postura catastrofista. No servirá para nada, sólo hará sentirnos tan culpables que nos impedirá afrontar de un modo sano los errores que hayamos cometido. Por eso debemos cambiar nuestro enfoque y nuestra perspectiva del mismo, ya que contemplar nuestros errores desde la distancia nos permitirá encontrar las mejores lecciones y soluciones para subsanar el daño cometido.

5-. Superación. Una vez que hayamos aceptado nuestro error y hayamos sacado las lecciones pertinentes, debemos pasar página. No tiene ningún sentido quedar inmovilizados en el mismo “capitulo” de nuestra vida y regocijarnos en el mismo error. Debemos ser capaces de perdonarnos y permitirnos seguir adelante. Nuestros errores no nos definen, nos definen el modo con el cual nos enfrentamos a dichos errores.

Daniel Molina, Psicólogo Emocional Online