viernes, 26 de febrero de 2016

EL PODER DE LA PERSEVERANCIA – Yehuda Berg

Caer nunca es un problema. El problema es permanecer abajo.

Existen muchos mantras que pueden ayudarnos a través de los momentos en los que resbalamos: ¡Súbete de nuevo al caballo! ¡Levántate y sacúdete el polvo! ¡No hay errores si aprendemos de ellos!
Pero ¿qué hay de los momentos en los que caemos y simplemente no sabemos cómo levantarnos?
En algún punto esto nos ocurre a todos. Existen momentos en los que parece que no podemos encontrar una salida de la oscuridad. Todo parece incorrecto. Nada de lo que hemos hecho parece estar funcionando. Nada se siente bien.

Uno de los grandes kabbalistas, el Baal Shem Tov, enseñó un increíble secreto. Si escoges continuar en momentos como estos, a pesar de la falta de deseo o claridad, si tomas la decisión de seguir hacia adelante a pesar de los momentos difíciles, al final no sólo verás las razones por las cuales éste era el proceso que tenías que atravesar, sino que verás una verdad incluso más grande: Que realmente nunca caíste porque todo era parte de un plan más grande.

¡Este es un obsequio inimaginable! Existe una gran diferencia entre tener fe en que todo ocurre por una razón y de hecho comprender las razones tú mismo. Rendirnos es lo que nos alejará de alcanzar ese estado de claridad. Gracias a la perseverancia es que vemos la película completa.

Nunca te rindas. Descansa si debes hacerlo, pero ¡no renuncies!

Con perseverancia no sólo tenemos éxito sino que también develamos las bendiciones que yacen ocultas en nuestros fracasos