martes, 23 de febrero de 2016

¿Quieres dinero? Se generoso


Una pareja australiana heredó de su anciana vecina 10 millones de euros tan solo porque la pareja tenía amables y generosas atenciones con ella: le preparaban y llevaban la comida, pagaban los recibos de la luz, etc., detalles que la familia de la vieja mujer no tenia con ella, incluso su única sobrina quería meter a la vieja tía a un asilo para que ella pudiese disfrutar cuanto antes de la hermosa mansión de su familiar. Esta noticia apenas publicada es un muy buen ejemplo para comprender cómo  la fortuna puede llegarnos de cualquier lugar, persona o forma, sobre todo cuando hacemos las cosas con un corazón generoso y sin esperar nada a cambio.

¿No crees tener tanta suerte? ¿Esas cosas no te pasan a ti? ¿Y sabes por qué no? Porque tu capacidad para aceptar la fortuna se limitada a lo que te han enseñado del dinero, reconoces y das más poder a tus sentimientos de carencia y limitación que al poder que tienes para ser abundante.
Fortuna y generosidad

No tener mucho dinero puede causar a las personas estados de estrés, ansiedad, irritabilidad, nerviosismo, etc. Estos estados parece que sólo atraen más carencia y limitación. ¿No te has fijado que cada vez que te preocupas por el dinero menos fluye a tu vida o te cuesta más obtenerlo? Y es que se nos ha educado a que si no se tiene dinero uno debe cuidarlo, no dar mucho, o regatear (pedir menos precio) por las cosas que compramos, etc. Esto, sin duda, es una mentalidad de limitación, la cual sólo atrae más pobreza y poco flujo de dinero, este tipo de sentimientos sólo anula nuestra capacidad de hacer más dinero, además de que, si te sientes asi por no tener dinero, es que entonces tu felicidad si depende de tener o no tener dinero.

Para atraer fortuna a nuestras vidas es necesario, antes de pensar y quejarnos de nuestra limitada cartera, entender que el dinero proviene no solo de nuestros talentos y trabajo, sino de cómo permitamos que el dinero entre a nuestras vidas, es decir de nuestra capacidad de aceptarlo.
Si observas, hay muchas personas que trabajan todo el día o son muy talentosas pero que no son bien remuneradas, o personas que parece tienen mucho dinero pero que nunca les rinde o están muy endeudadas porque quien sabe en que gastan o se va su dinero. Por otro lado, hay personas que no trabajan mucho o no tienen grandes talentos, pero viven holgadamente sin problema o deuda alguna.  ¿A qué se debe esto? A su capacidad de aceptación y, sobre todo, a su capacidad de disfrutar lo que tienen, de compartirlo y usarlo de forma inteligente.

¿Cuándo pagas alguna cuenta sientes que te quedas sin dinero o pagas demasiado?
¿Te molesta pagar tus facturas?
¿Crees que la situación está muy difícil?
Antes de pagarle a las personas que trabajan contigo, ¿gastas el dinero en otras cosas?
¿No dejas propinas a quienes te sirven?
¿Crees que siempre tienes que postergar el disfrutar el dinero?
¿Estás enfadado con el banco o alguien porque te cobra muchos intereses?
¿Temes no poder tener suficiente dinero para lo que debes, quieres, etc.?
¡Entonces necesitas urgentemente construir una mentalidad de abundancia!
Mentalidad de abundancia

Podemos tener poco dinero, pero lo que no debemos tener es poca mentalidad de abundancia, la cual se construye con estas actitudes ante el dinero:
Paga con agradecimiento y generosidad: cuando pagues tus cuentas, la renta, el teléfono, etc., hazlo con agradecimiento y con alegría. Si esto no lo sientes honesto al principio es normal, pues estas acostumbrado a ver carencia y limitación, a sentir que te quedas sin nada cuando pagas, lo cual solo generara esto cada vez más y más. Debes esforzarte por apreciar tu capacidad de pago y por el dinero que si esta fluyendo: no veas carencia, ve como fluye el dinero fácilmente a ti y como te sirve para pagar ciertas comodidades que tienes, educa tu mente a que vea lo que fluye y si tienes, y no lo que no fluye.

No te quejes: evita estar repitiendo a todo el mundo tu lamentable estado de pobreza. Uno debe sentirse abundante y dar una cara amable y generosa a todos, no poner cara de “pobre de mi”. En lugar de quejarte, usa esta energía para crear en tu trabajo una buena atención, esfuérzate porque los demás se sientan bien, da tu ayuda cuando te la pidan y…

¡Esfuérzate por ser creativo y original en lo que haces!: no hay nada que valga más en estos tiempos que ser creativo y original en tu trabajo. Y si no tienes trabajo, entonces inventa algo que esté de acuerdo a lo que más te guste hacer en esta vida, pues disfrutando tu trabajo llegaras más lejos que cuando haces las cosas que no te gustan.  Te recomendamos ver la película En busca de la felicidad, la cual resulta un excelente ejemplo para esto.

Cada vez que te sientas preocupado por el dinero, usa alguna cantidad para comprarte algo que te guste, como un helado, un boleto para el cine, un buen libro, etc. Si sientes culpa por gastar en cosas “innecesarias” cuando casi no tienes, entonces date un doble gusto, ¡cómprate dos cosas que te gusten!  Debes restablecer una buena relación con el dinero, el cual no se hizo para que sufrieras por el sino para que lo disfrutaras! Entre más disfrutas el dinero, más fluye a tu vida. Y esto tienes que comprobarlo tu mismo.

Si mientras comes el helado o ves la película en el cine, la culpa o el remordimiento viaja a toda velocidad por toda tu limitada conciencia, y no dejas de pensar en quién demonios pagara tus facturas o deudas, o en lo irresponsable que eres por estar disfrutando cuando deberías estar ahorrando o trabajando, entonces dite a ti mismo : “Confío en que el dinero fluirá a mi vida y agradezco esta abundancia que tengo”. Luego, sal del cine e invita a tu novia a cenar. ¿Ya no te alcanza para cenar? Entonces cómprale un chocolate. ¿No te alcanza ni para un chicle? Regálale una flor. ¿No tienes novia ni nadie que te comprenda? Dale la flor a alguien que pase cerca de ti. ¿No hay flores cerca? ¡Entonces da una sonrisa! El punto es que no frenes tu capacidad de dar y sentirte abundante y generoso con lo que tienes, nadie es tan pobre como para no poder dar una sonrisa o los buenos días a alguien. Si aprendes a dar, a ser generoso y amable, sobre todo cuando sientes no tienes nada, estas haciéndote más poderoso y abundante.

¿Y qué hay de aquellas personas con dinero y poco generosas?
Bien es cierto que hay muchas personas que tienen dinero y que son tacañas, poco generosas y ambiciosas… ¡y tienen grandes fortunas! Pero, además de que esto no debe ser pretexto para no ser generosos con nosotros mismos y los demás, es cierto que por más dinero que uno tenga, este no hará tan feliz cuando se comparte o se usa con inteligencia y generosidad. La fortuna de tener consiste en como aprendemos a dar a los demás, y la forma en cómo administramos y usamos el dinero.
Recuerda siempre que aquel que mas recibe es el que mas da. Se generoso y da sin sentir que te quedas sin nada, la acción de dar debe llenarte por si misma, ayuda a los demás en lo que se pueda, y si no te nace darle a los demás date a ti mismo hasta que te sientas suficientemente contento como para compartir y ser generoso con quienes te rodean.

fuente: La Ciencia de la Naturaleza