sábado, 30 de julio de 2016

Miedo al cambio



 ¿Te sientes amenazado ante el cambio? ¿Sientes que tu vida puede estar fuera de tu control?
“No sobrevive el más fuerte de la especie, ni el más inteligente, sino el que mejor reacciona ante el cambio” (Autor desconocido)
ENFRÉNTATE AL MIEDO Y VÉNCELO
¿Cuántas veces te has encontrado en una situación molesta, difícil o dolorosa y no haces nada o casi nada para cambiarla? ¿Cuántas veces piensas que no hay nada que hacer o que es mejor no arriesgarte?
Uno de los mayores obstáculos para mejorar nuestra autoestima y nuestra vida, en general, es el miedo al cambio. Lo conocido nos da la impresión de seguridad y estabilidad, aunque estemos sufriendo.

Este miedo es el que impide que nos alejemos de relaciones o situaciones problemáticas y difíciles. No nos permite trabajar para mejorar nuestra autoestima. Ni luchar por nuestro bienestar. Y es la razón de la frase: “Más vale malo por conocido, que bueno por conocer”.

El miedo al cambio incluye el temor a fracasar, tener éxito, al compromiso, a perder ciertas cosas o privilegios, al rechazo, etc.
¿CUAL ES LA RAZÓN DEL MIEDO AL CAMBIO?
Son muchos los motivos que nos impiden cambiar:
  1. Una autoestima baja, que se refleja en dos tipos de pensamiento:

  2. La posibilidad de perder la atención y el apoyo que recibimos de la gente que nos quiere ayudar o que “entiende” nuestros problemas.

  3. La creencia equivocada de que cambiar es ser inestable.

  4. El tener asociados los cambios con las crisis.
    Con situaciones externas que nos obligan a cambiar, sin desearlo o estar preparados para ello.

  5. La respuesta de la gente que nos rodea, que puede ser muy negativa. Nuestro cambio puede provocar angustia e incomodidad en algunas personas, cuya respuesta puede ser de crítica o rechazo.

  6. Pensamientos catastróficos y extremistas, sobre todo lo malo que el cambio va a traer.

  7. El hábito erróneo, de valorarnos en función de lo que hacemos o tenemos. Por lo tanto, pensamos que si fracasamos, nuestro valor como personas disminuye.

  8. La posibilidad de perder el control sobre nuestra vida y las circunstancias.
    La falta de control, aunque sea momentánea, nos causa angustia, por lo que tratamos de evitarla.
  • No voy a lograr estar bien, porque no me lo merezco.
  • No tengo la capacidad para resolver los problemas que surgen con el cambio o para hacer todo lo necesario para tener éxito.
Sentir temor ante una situación desconocida, que puede amenazar nuestro bienestar, es normal. El problema surge cuando nos dejamos manejar por ese temor o lo “alimentamos” con una serie de pensamientos equivocados.
No es fácil cambiar, porque además de los temores que nos lo impiden, nuestra forma de pensar y actuar se ha convertido en algo automático. Como automáticos son los pensamientos que mantienen nuestra autoestima baja y alimentan el miedo al cambio.
A veces ni siquiera nos damos cuenta de dichos pensamientos y de los sentimientos y motivos de nuestras conductas. Pero si el temor o el no querer hacer el esfuerzo, nos mantiene en el mismo lugar, nuestra vida nunca va a ser como queremos. Y sólo nosotros podemos mejorarla.

¿QUÉ HACER?
Es un hecho que lo que estás haciendo, no te esta dando el bienestar que deseas. Por lo tanto, es el mejor momento para actuar. Recuerda lo que dijo Einstein: “Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo”.

Elige una situación específica en la que quieras mejorar o puedes enfocarte en elevar tu autoestima. Somos una unidad y los resultados en un aspecto, repercuten en otros. No trabajes en muchas cosas al mismo tiempo.

Recuerda que el cambio es un proceso lento. Es como plantar la semilla de un árbol. Necesitas cuidarla y alimentarla y poco a poco surge la planta. Hasta que un día volteas y ves un árbol fuerte y hermoso.

Describe, la situación que te está causando angustia, dolor, malestar y/o problemas.
Escribe, con la mayor cantidad de detalles posibles:
  1. Todo lo negativo que está asociado a esa situación.
  2. Cómo va a ser tu vida cuando cambies esa situación.
Ahora cierra los ojos e imagínate en tu nueva realidad. Observa cómo te sientes, cómo actúas, etc. Fija esa imagen en tu mente.
¿Sabes qué es lo que necesitas hacer, para lograr lo que deseas? ¿Qué es lo que te impide obtenerlo?
Uno de los mayores obstáculos es nuestra manera de pensar. Trata de darte cuenta de lo que estás pensando. Si te es difícil, imagínate que pensaría cualquier persona que se encontrara en esa situación.

Analiza esos pensamientos y ve donde y cuando aprendiste a pensar así. ¿Crees que todavía son apropiados para tu forma de ser y para la vida actual? Si son inadecuados para lograr tus metas, cámbialos.

¿Qué te diría la persona que más admiras, si le comentaras cuales son esos pensamientos que te están causando daño? ¿Qué te sugeriría como alternativa?
Analiza que es lo que te da miedo cuando piensas en cambiar. ¿Qué crees que puede suceder? Revisa esos temores y ve que tan reales son. Muy probablemente estén un poco exagerados.

Piensa en todo lo que estás perdiendo por dejarte gobernar por temores o ideas que pueden estar equivocados o exagerados.

Si no sabes qué hacer para cambiar o mejorar tu situación o cómo hacerlo, busca ayuda. Pero busca un familiar, amigo o persona que realmente tenga la capacidad, conocimientos y objetividad para ayudarte a encontrar la mejor solución. O recurre a libros y artículos, serios y confiables, relacionados con el tema.

Si estás trabajando en tu autoestima, muy probablemente necesites la ayuda de alguien que tenga experiencia en este aspecto.

Cada vez que te desanimes y quieras regresar a tu conducta anterior, piensa que, aunque sea incómodo o difícil en estos momentos, estás construyendo las bases para una vida mejor.

Si empiezas a tener dudas, háblate como le hablarías a tu mejor amigo, para ayudarlo a lograr lo que desea.


No vale la pena ser prisionero del miedo. A la larga el sufrimiento es mucho mayor. Cuando sientas miedo de cambiar, recuerda que está comprobado que el 90% de las cosas negativas que creemos que van a pasar, nunca suceden.
¿Por qué imaginar lo peor, si puedes imaginar lo mejor?
Ten siempre presente en tu mente, la imagen de lo que vas a lograr y de cómo te vas a sentir.


Recuerda que tú eres el dueño de tus pensamientos. Tú los generas y tú puedes cambiarlos por otros. Y cuando cambiamos nuestra manera de pensar, cambian nuestros sentimientos, conductas y vida en general.
“El camino al éxito está formado por información, acción y perseverancia. Cada paso, por pequeño que sea, te acerca a la meta” Tú puedes lograrlo. (Silvia Russek)

fuente: aqui

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