viernes, 17 de abril de 2015

“Ciclos Lunares y Magia”


La Luna Nueva, período durante el cual esta es invisible es buena para purificaciones, el nacer nuevos proyectos. 

La Luna Semilla, que es dos o tres días después de la luna nueva. Estas energías lunares son de siembra, podemos plantar una idea, un proyecto, una meta o aspiración. Incluso si estuviéramos completamente inconscientes, en lo que estemos pensando con fuerza interna se manifestará en el momento del ciclo correspondiente a la cosecha. Puedes hacer un ritual, una meditación para imprimirle fuerza a tu luna de siembra, pero lo fundamental es ser conscientes de lo que queremos, de lo que elegimos y sobretodo del ciclo que comienza. 

 La Luna Cuarto Creciente, la semilla ha germinado. Si se presentaran obstáculos o resistencias, es cuando podemos rectificar “la hoja de ruta”, sin desviarnos de la meta, reafirmando nuestro objetivo y entregándonos a él con alegría. Esta es una etapa de regeneración, de acumulación de energía, ya que la luna creciente es un período en que sólo la parte derecha del astro está iluminado, es buena para todas las acciones que exijan gran energía, para afirmar la voluntad del hacer y realizar algo. 

La Luna Llena, es el período de más luz en el astro, buena para influir en los sentidos y sentires, es la luna de las grandes celebraciones o también llamada luna de Cosecha donde se recogerán los frutos en actos creativos: obras, descubrimientos, visiones, mayor conciencia. Se asimilan las energías obtenidas durante el período de luna llena. Es un momento de fecundidad. 

La Luna Cuarto Menguante: es el punto en el cual la luz comenzará a mermar. Comienza un período de purificación e introspección, ya que la luna menguante, es el período en el que la parte izquierda del astro es la más iluminada, por ello es buena para reflexionar sobre algo, para salir o saber de enfermedades, para eliminar negatividad, malestares emotivos o psicológicos.

fuente: aqui