miércoles, 2 de marzo de 2016

Infusiones calmantes para la conjuntivitis (uso externo)


Los principales síntomas de esta dolencia son: inflamación ocular, sensación de tener arenilla en los ojos, fuerte picazón o ardor, y aparición de secreciones, a menudo purulentas, que llegan a pegar los párpados durante la noche.

Ante estos síntomas se debe acudir inmediatamente al oculista o al médico de cabecera. 

La medicina del huerto conventual conoce plantas que ayudan a mitigar las molestias que causa esta enfermedad, al mismo tiempo que aceleran la desaparición de la inflamación, tanto si es originada por bacterias como por sustancias irritantes. En estos casos, eufrasia y manzanilla son las especies más indicadas.

Cubrir los ojos con compresas tibias de eufrasia (una cucharada por cada medio litro de agua, calentada durante diez minutos y sin diluir). También puede combinarse la eufrasia con manzanilla, árnica u hojas de nogal, y se obtendrán efectos parecidos.

Se recomienda compresas de corteza de roble o de hinojo, que proporcionan un efecto calmante más eficaz que el de las conocidas compresas de manzanilla.

Las infusiones de eufrasia pueden utilizarse tanto para compre¬sas frías, que se aplicarán de diez a treinta minutos sobre los párpados cerrados, como para baños oculares fríos.

Además de la eufrasia, también la valeriana, el hinojo, el saúco, la manzanilla, la centaura, el llantén, el meliloto y la achicoria resultan adecuados para compresas frías y baños oculares calmantes.
Nota importante: la eufrasia jamás debe administrarse a los niños.