viernes, 11 de marzo de 2016

Universo Holográfico



Hablemos en un lenguaje propio de nuestra avanzada tecnología del siglo XXI y adentrémonos a conocer un Universo, un Espiritu y un Dios acorde con nuestros "avanzados conocimientos".

La física tradicional con conceptos tales como “partícula elemental”, ”sustancia material” u “objeto aislado, han perdido su significado. El universo entero se nos presenta como una trama de pautas energéticas inseparables. Así, definimos al Universo como un todo dinámico que siempre incluye de forma esencial al observador.

Si el universo es de esta forma, lo que nosotros llamamos “parte”, no existe. Por lo tanto, no somos partes separadas de un todo. SOMOS UN TODO.




El doctor en física David Bohm afirma en su libro “The Implicate Order” que para construir una física que explique las leyes del Universo no se puede partir de una visión fragmentada del mundo en sus diversas partes. Habla de la existencia de un “orden plegado implícito” que existe en estado no manifiesto (el blueprint o Plano Azul Original) y que constituye la base sobre la cual descansa toda realidad manifiesta. A esta última la denomina “el orden desplegado explícito”, el cual es la “realidad 3D” manifiesta en nuestro mundo físico; una proyección borrosa del blueprint, pero que nuestro cerebro tridimensional capta como sólido.

El concepto de holograma de Bohm especifica que cada pieza es una representación exacta del todo y se puede utilizar para reconstruir el holograma completo. Para que puedan comprender esto, piensen en una célula de un individuo “x”. ¿Acaso los científicos de nuestro mundo no podrán reconstituir con su memoria celular a este individuo a través del  proceso que llamamos clonación?


Un holograma es una fotografía tridimensional realizada sin lente, es decir, sin focalización. Una emulsión fotográfica es iluminada simultáneamente por dos haces luminosos proviniendo de una misma fuente luminosa coherente (láser); una en forma directa, la otra pasando por un objeto al que ilumina y que luego lo difracta.

Los dos trayectos de onda forman interferencias sobre la placa emulsionada creando un patrón microscópico que se registra y que contiene toda la información tridimensional del objeto. Cuando se ilumina la placa así impresionada, se obtiene una imagen flotante en el espacio que puede ser inspeccionada a su alrededor desde todos los ángulos posibles.

La particularidad de un holograma es que podemos ver la totalidad del objeto desde una pequeña parte de esa fotografía; aún cuando la fraccionemos más y más, seguiremos viendo la imagen global en cada pequeñísima porción de ella. Si reunimos todas sus partes aumentará la nitidez de la imagen y su definición óptica será mayor.




La ley hermética dice: “como es arriba es abajo”. Si aceptamos que partiendo de una parte es posible obtener una representación exacta del todo, ¿acaso es tan difícil aceptar que tomando un elemento del Universo podemos reconstituir el holograma completo? Recordemos que la estructura de un átomo es, micro cósmica, como el Sistema Solar macro cósmico que lo contiene.

En 1971, Dennis Gabor recibió un premio Nobel por la formación del primer holograma. Debemos preguntarnos ¿Somos nosotros explícitamente de carne y hueso anclados en un mundo sólido? ¿O somos la imagen borrosa implícita de patrones holográficos desplegándose en medio de un inmenso remolino de patrones mayores? ¿Y cuál es el papel de la conciencia en todo esto? ¿Es ella la luz brillando a través de los patrones ocultos en la película? ¿O es el patrón en sí mismo? Bueno, son ambos: tanto la luz como el patrón oculto (blueprint).

La conciencia le da forma tanto a los diseños ocultos a partir de diseños aún más remotos, como a la luz que brilla a través de ellos para proyectar lo que nosotros vemos, sentimos y escuchamos. Nuestra conciencia interactúa con todas y cada una de las demás conciencias, sean ellas de seres vivientes o de los llamados seres "inanimados".

Nada está dormido o muerto. Todo está “vivo”. Todo tiene un propósito. Todo existey todos existimos en este paradigma como un sistema de apoyo de unos con otros. Nuestra conciencia, aunque parezca conectada a la Tierra- a un cuerpo físico- puede aventurarse más allá de este Universo conocido donde vivimos. Y esto parece indicarnos que toda la conciencia está conectada con Dios y no tiene ninguna limitación. Todo tiene conciencia de su existencia y de su propósito en la Creación.

El Dr. Karl Pribram, afamado estudioso del cerebro humano, ha acumulado numerosas pruebas de que la estructura profunda del cerebro es esencialmente holográfica. Afirma que los estudios de muchos laboratorios realizados mediante complejos análisis de frecuencias temporales y/o espaciales, demuestran que las estructuras cerebrales ven, oyen, gustan, huelen y tocan holográficamente. Seguidamente, la información es distribuida por todo el sistema de manera que cada fragmento puede producir el informe completo.




El doctor Pribram emplea el modelo de holograma para describir no sólo el cerebro, sino también el Universo. Afirma que el cerebro emplea un proceso holográfico para extraer información de un campo igualmente holográfico que trasciende el tiempo y el espacio.


La mente es la realidad básica, fundamental (en lugar de la materia); esto nos conduce al holismo. Pero la experiencia humana va más allá de la mente. La conciencia es más sutil que lo que llamamos mente. La esencia (el Espíritu) es lo que da lugar a la conciencia; la consciencia da lugar a la mente, la cual a su vez genera la materia.

Esencia-Espíritu ---> Conciencia ---> Mente ---> Materia

La esencia o el Espíritu está dentro de todo y en todas partes; es aquello que impregna la conciencia, la mente y la materia. Esta visión nos conduce directamente a la ciencia holográfica y nos permite experimentar la totalidad, la unidad, el todo y las partes simultáneamente.

En un holograma somos a la vez observador y creador. La idea del espacio-tiempo tal como lo concebimos en el tiempo lineal y el espacio tridimensional donde existimos actualmente, no existe. Todo está interconectado, todo es presente, de alguna manera desaparecen el pasado y el futuro.

La idea del holograma nos permite hacer la siguiente analogía: todo el universo puede experimentarse y comprenderse a través de una parte de él, sin importar lo pequeña que sea.

A partir de una célula podemos conocer nuestro cuerpo y cualquier otro organismo vivo; una célula o un átomo pueden guiarnos en el conocimiento de todo el Universo; de igual manera, experiencias de nuestra propia vida pueden ayudarnos a comprender experiencias de otras personas.

La experiencia holográfica requiere una conciencia amplia y una expansión contínua, exige una gran sensibilidad para lo que es personal, interpersonal y transpersonal.

Modelo holográfico y sus 7 premisas sobre la naturaleza de la realidad:

1) La conciencia es la realidad básica: La verdadera realidad debe localizarse en la energia que captan nuestros sentidos en lugar de localizarla en los objetos que definimos como reales. El cerebro, a través de los 5 sentidos capta el campo energético de cualquier cosa en la que centramos nuestra atención en ese momento y lo traduce en un objeto, el cual es una realidad secundaria.

En el campo de la salud, por ejemplo, los factores fundamentales asociados a nuestra salud o enfermedad son nuestra concienca expresada como intención y el campo energético que resulta de esa intención, es decir, intenciones conscientes o inconscientes expresadas a través de nuestros pensamientos, sentimientos y acciones. La salud y la enfermedad se gestan en la conciencia.

En el campo social, nuestras intenciones generan un campo de energía que pueden beneficiar o destruir el vinculo grupal.

2) Todo está conectado con todo lo demás: Esta conexión va más allá de la proximidad espacial o temporal; por lo tanto, lo que llamamos causa y efecto sucede al mismo tiempo. En consecuencia, esta idea de causa y efecto –útil en el mundo de la materia- no puede aplicarse a la realidad principal, al mundo del Espíritu, puesto que éste va más alla de lo tangible.

Es imposible considerar sucesos, cosas, otras personas y a nosotros mismos como entes aislados. Todo lo que hacemos, pensamos, decimos y creemos acerca de diferentes aspectos de la vida afecta o influye nuestro entorno. Cambiando nosotros, cambia nuestro entorno; curándonos a nosotros mismos también curamos a los demás. Ayudando a otros nos ayudamos a nosotros mismos y viceversa.

3) Cada parte contiene el todo: El holograma comprueba con claridad que cada parte contiene el todo. Cada parte de nosotros mismos contiene nuestra totalidad, nuestra verdadera esencia, la esencia de Dios. Cada célula contiene nuestra estructura genética. Cada grupo contiene en sí mismo la identidad de cada uno de sus miembros.


                 
Somos todo lo que es; al explorar nuestro paisaje externo también exploramos el Universo; por lo tanto, la evolución que cada uno logre permite la evolución de toda la humanidad.

4) El tiempo es también holográfico: Cada aspecto existe en todas partes, todo el tiempo y siempre. Cada momento está auto-informado, es auto-inteligente y tiene acceso a todos los momentos.Un evento pasado puede estar entrelazado a la estructura de nuestro mundo presente.

En el nivel personal, cada uno de los que convivimos tenemos acceso a todos los momentos o estamos en todas partes todo el tiempo. En lo Transpersonal, toda información de cualquier acontecimiento del pasado es accesible a cualquiera de nosotros a través de la memoria energética que forma parte de la llamada Esencia Universal o Espíritu Universal.

Si accedemos a la integridad completa, al sentido de totalidad, podremos entonces lograr transformaciones inmediatas en diferentes aspectos de la vida (salud, convivencia, crecimiento individual y grupal).

5) La individuación y la energía son básicas para el Universo: Cada aspecto es individual y no idéntico a cualquier otro. La luz es una partícula y a la vez una onda energética. Las partículas son eventos individuales de interacciones que también son energía.

Cada uno de nosotros es energía; por lo tanto, si nos consideramos luz en lugar de identificarnos con los pensamientos o la materia, podremos lograr cualquier modificación al instante. Nuestro cuerpo cambia permanentemente, así también nuestros pensamientos que se materializan en nuestra realidad personal, individual y grupal. Por otro lado, cada uno de nosotros es a la vez diferente a otro; todos somos seres únicos e irrepetibles.

6) El todo es mayor que la suma de las partes: Si nos concentramos en las partes de la placa fotográfica del holograma una por una, veremos que la imagen del objeto se vuelve más nítida y definida cada vez. Cada aspecto existe dentro de un sistema mayor de sí mismo, y así, sucesivamente. ( La Flor de la Vida).

A medida que nos conectamos con nuestras partes o integramos todos los aspectos de nuestro Ser, adquirimos una imagen más nítida de nuestro Ser Superior; de nuestra totalidad. Conectando e integrando todas las partes llegaremos al todo, a una comprensión más clara del conjunto.


Un grupo de personas forma un conjunto mayor, con más fuerza, amor y creatividad que cada una de esas personas por separado o que la suma de sus esfuerzos individuales. El grupo en sí mismo tiene un poder potencializado y cualquiera de sus miembros puede acceder a él para curarse o llevar a cabo tareas creativas.

Cada uno de nosotros tiene acceso, personalmente o en grupo, a todo el conocimiento, sabiduría y fuerza creativa que existe originariamente en el Universo.

7) La conciencia crea la realidad y su propia experiencia de la realidad: El cerebro procesa datos coherentes con aquello a lo que está habituado, lo conocido. En la vida, creamos nuestra propia realidad y nuestra propia experiencia de esa realidad. También podemos descubrir cómo la creamos y experimentamos y cambiar nuestros procedimientos recreando otra experiencia más deseable.

La meditación es una forma de trascender los límites de la mente lineal y permite que la interconectividad se convierta en una realidad experimental.

En la actualidad nos encaminamos a un período de intensos cambios. Si los físicos aprenden la forma en que actúa esa conectividad instantánea, cabe pensar que aprenderíamos a captar conscientemente nuestras conexiones instantáneas con el mundo y entre nosotros. Esto, evidentemente, revolucionaría la comunicación como en el pasado lo hizo el descubrimiento de la electricidad y el de la energía atómica, además cambiaría radicalmente nuestra forma de interactuar.


Nuestros cuerpos sutiles (frecuencias aurales más altas) son de un orden superior y se encuentran conectados a nuestro cuerpo fisico en otros  niveles de conciencia. A medida que progresa nuestra conciencia hacia frecuencias y cuerpos más elevados, nos vamos conectando cada vez más hasta llegar a ser uno con el Universo.


Mediante este concepto, la experiencia meditativa puede ser definida como la elevación de nuestra conciencia a una frecuencia más alta de manera que podamos entonces experimentar la realidad de nuestros cuerpos superiores, de nuestra conciencia más elevada y de los mundos de dimensiones superiores en los que existimos.


Recordemos que no es posible cortar una flor sin que lo sienta una estrella.