sábado, 14 de mayo de 2016

Infusiones para la arteriosclerosis


La arteriosclerosis o aterosclerosis es la formación de una placa en el interior de los vasos sanguíneos y se refiere al endurecimiento de las arterias.
Una arteria está formada por varias capas: una interna, denominada endotelio, una membrana elástica que permite que la arteria se expanda y se contraiga, una capa de músculo liso y una capa de tejido conectivo.
La arteriosclerosis afecta a la capa interna de la arteria. Se caracteriza por una placa formada por depósitos que obstruyen el flujo de la sangre. La placa está formada por sustancias grasas, colesterol, productos de desecho de las células, calcio, hierro y fibrina, un material que favorece la coagulación sanguínea.
A medida que la placa crece en el interior y alrededor de las células de las paredes arteriales, acumula calcio. La capa más interna se hace más gruesa, y el diámetro de la arteria se reduce, con lo que la circulación sanguínea y el suministro de oxígeno disminuyen. La placa puede romperse o abrirse, causando la formación brusca de un coágulo de sangre, lo cual da lugar a una trombosis.
Como resultado de la trombosis y/o de la formación de la placa, la aterosclerosis puede causar un ataque cardiaco si se obstruye completamente el flujo sanguíneo de las arterias coronarias. Puede dar lugar a un accidente vascular cerebral si bloquea completamente las arterias carótidas del cerebro.
La arteriosclerosis también puede producirse en arterias del cuello, los ríñones, los muslos y los brazos, y puede provocar insuficiencia renal, gangrena e incluso la muerte.
Los síntomas de aterosclerosis son diferentes según la localización:
• En las arterias coronarias (corazón): dolor torácico, ataque cardíaco y muerte súbita.
• En las arterias carótidas del cerebro: vértigo brusco, debilidad, pérdida del habla y ceguera.
• En las arterias femorales de las piernas: dolor y fatiga en las pantorrillas de las piernas al caminar.
• En las arterias renales: presión arterial elevada resistente al tratamiento.
Los médicos pueden hacer el diagnóstico de arteriosclerosis durante la exploración física auscultando la actividad de las arterias y el corazón con el estetoscopio o palpándolas con las manos.
Sin embargo, actualmente se solicitan pruebas más precisas. Entre ellas se encuentran el electrocardiograma, que muestra la actividad del corazón; la electrografía de ejercicio, más conocida como prueba de esfuerzo, realizada mientras el paciente practica ejercicio sobre una cinta o una bicicleta estática; la ecocardiografía, tipo de ecografía que emite ultrasonidos para visualizar una imagen de las cámaras y válvulas del corazón, y la ecografía, para valorar las arterias del cuello y de los muslos.
La gammagrafía con talio emplea un material radiactivo que se inyecta en la corriente circulatoria. Estas pruebas permiten a los médicos observar el flujo de sangre a través de las arterias coronarias y las cámaras del corazón, y obtener imágenes del corazón. La angiografía coronaria es el método diagnóstico más exacto de aterosclerosis y también el único procedimiento invasivo.
El cardiólogo inserta un catéter en un vaso sanguíneo de la pierna o el brazo y lo conduce hasta el corazón. Un medio de contraste hace que el corazón se vuelva visible a los rayos X. Se obtienen imágenes en movimiento del contraste mientras fluye por las arterias y se observan las placas y las obstrucciones de forma bien definida.

Infusiones medicinales

Infusión para la arteriosclerosis #1: Hervir en 1 litro de agua por 15 minutos 2 cebollas y 3 dientes de ajo crudos.  Colar el líquido y añadir el jugo de 2 limones.  Tomar a lo largo del día.
Infusión para la arteriosclerosis #2: Verter 1 cucharada de hojas y flores de espino albar en una taza de agua que esté hirviendo.  Tapar y dejar refrescar.  Tomar una taza al día
Infusión para la arteriosclerosis #3: Verter 1 cucharada de hojas de gingko biloba en una taza de agua que esté hirviendo.  Cubrir y dejar refrescar.  Tomar 2 tazas al día.  No tomar si se está consumiendo alimentos anticoagulantes.
Infusión para la arteriosclerosis #4: Hevir 1 taza de agua y cuando esté en el punto de ebullición, verter 1 cucharada de raíz de ginseng siberians, previamente lavado.  Dejar un poco más al fuego y retirar.  Dejar refrescar, colar y tomar 1 taza al día.
Infusión para la arteriosclerosis #5: Hervir un puñado de hojas de alfalfa en un litro de agua por 10 minutos.  Una vez colada y refrescada, tomar a lo largo del día.
Infusión para la arteriosclerosis #6: Hevir 1 cucharada de semillas alholva y 1 de cúrcuma en una taza de agua por 5 minutos.  Tomar 2 veces al día.
Infusión para la arteriosclerosis #7: Hervir 1 cucharada de hojas de gotu kola y 1 cucharada de flores de espino albar en medio litro de agua por 10 minutos. Pasado ese tiempo, tapar y dejar refrescar.  Tomar a lo largo del día, pero antes de tomarlo agregar el zumo de medio limón

Recomendaciones

Evitar las comidas con grasa saturadas  y preferir las verduras y frutas.
Evitar el estrés, ya que éste  aumenta la presión sanguínea y la arteriosclerosis y favorece la progresión de la enfermedad.  De allì que se aconseje practicar técnicas de relajación terapéutica como yoga, meditación, imágenes dirigidas y bio-feedback

fuente: aqui.